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Personalidad retraída, ¿Un obstáculo o un trampolín?

¿Qué define una persona con personalidad retraída?

Social y culturalmente se ha escuchado infinidad de veces decir que las personas con personalidad retraída son antisociales, son poco exitosas, tienen problemas emocionales, entre otros juicios que no son totalmente ciertos.

O bien, se ha pensado que las personas retraídas enfrentan muchas dificultades en los entornos en los que se desenvuelven.

Y hasta pudiera decirse que tienen muy bajas probabilidades de tener vínculos afectivos y profesionales satisfactorios en su vida.

Cuando escuchamos decir todo esto podría empezarse a generar una barrera en la interacción con el otro. 

Por eso quiero ayudarte a que puedas identificar las señales importantes que sí generan un comportamiento de retraimiento que verdaderamente limita las relaciones sociales de la persona o las tuyas propias.

Ya que tener una personalidad retraída no siempre es malo, sino que presenta varias ventajas, aunque no lo creas en primer momento.

Tres señales importantes que pudieran estar afectando nuestras relaciones con los demás

Una de las señales a la que debemos poner nuestra mirada es: Cuando nos negamos o no expresamos nuestras emociones y sentimientos con los demás.

Esto no quiere decir que divulguemos por todo el mundo nuestro sentir, claro que no, pero sí trae y cuesta mucho trabajo expresarlas, ¡detente!.

Puede ser importante, reflexiona la causa de ello, quizás se deba a una mala experiencia, un temor, sensibilidad a la crítica, etc.

Esto puede detener tu capacidad de relacionarte con los demás y cuando esto se convierte en un hábito, puede generar problemas. 

Para ello, recuerda que el ser humano es un ser social por naturaleza y nuestra personalidad se modifica a través de las interacciones con los demás.

Así que el hecho de compartir nuestras emociones y sentimientos ayuda a generar vínculos cercanos con las demás personas y fortalece nuestra capacidad de compromiso con ellas. 

Otra señal importante en la cual debemos colocar nuestra atención es: la preocupación excesiva por la propia conducta al momento de convivir. La cual genera un ciclo vicioso de inseguridad.

Por ejemplo, cuando al interactuar con otras personas se genera un estado de ánimo ansioso e incómodo, esto debido a las pocas interacciones que se tienen al relacionarse.

Nuestra conducta se vuelve poco fluida, la cual genera mayor inseguridad al no saber cómo relacionarse y esto hace que incremente la incomodidad hasta llegar al punto de evitar la interacción.

La páctica hace al maestro

 

Pero como bien dicen, la practica hace al maestro, es decir, mientras más interactuemos habrá mayores oportunidades de conocer, compartir y descubrir las riquezas del otro. 

Para ello recuerda nuestra Constitución Pastoral del Concilio Vaticano II en la Gaudium et spes “Dios creó al hombre no para vivir aisladamente, sino para formar sociedad” (GS 32)”. 

Una última señal y no por ello menos importante es: el comportamiento de evitación, en donde se evita actividades que impliquen contacto interpersonal, debido a sentimientos de inferioridad o al compromiso que implican las actividades.

Recuerda que, si hay una señal con la cual te identifiques y se ha convertido en un hábito, hay problemas por resolver, pero eso no quita que pongamos manos a la obra. ¡Ánimo!.

 

Algunas de las grandes ventajas de una personalidad introvertida

Una de ellas es que disfrutan de la soledad y pasar tiempo consigo mismos, no evitan el contacto social por miedo, sino porque identifican la necesidad de tener espacios a solas.

Estos espacios les permiten conocerse mejor y tener una gran capacidad para automotivarse. 

También, existe una preferencia por escuchar, que, por expresar, una persona introvertida no es antisocial, también disfruta de la compañía.

Se caracterizan por ser reflexivo (a), pues profundiza en su vida interior y se apasiona y es atraído (a) por las cosas o temáticas profundas.

Por ejemplo, los problemas de pobreza, la situación social de la cultura, sobre el conocimiento de Dios, la oración, etc.

También es una persona sensible ciertamente a la influencia de otras personas por esta capacidad reflexiva, y tal vez un talón de Aquiles es que les pueda llevar a sentirse culpables por la autocritica que también tienen como cualidad. 

personalidad retraída

5 claves para tener un trato armónico y fuerte con ellos o ellas

  1. Ayúdalos a valorar sus éxitos. Ya que, por ser autocríticos, tienden a maximizar los fracasos. Podemos ayudarlos a ser críticos con sus éxitos, valorando y haciéndoles verlos por mas escondidos que se encuentren. Seamos detectives de éxitos con ellos. 
  2. Crea espacios de confianza. Donde se pueda sentir libre de expresar sus emociones y sentimientos. Comentando opiniones sobre una película vista por ambos, escuchando sus opiniones sin emitir un juicio, preguntándoles cual es el espacio donde se sienten en mayor comodidad. 
  3. Acepta tal cual es su personalidad. La aceptación es la mejor medicina ante cualquier situación, pues que mejor cuando nos sentimos aceptados así tal cual nuestra forma de ser, es una muestra de amor muy grande e incondicional. 
  4. Mantén detalles con ella o con él que impliquen cercanía emocional. Tal vez una carta donde mencionen las cualidades y los momentos valiosos que han pasado juntos, pequeños regalos por fechas importantes, canciones significativas para ambos. Esto permitirá sentirse fortalecido (a) en la relación. 
  5. Mantén la paciencia respetando los espacios en los que prefiera estar solo (a). Pues como católicos sabemos que El amor es paciente y es bondadoso» (1 Co 13, 4).

Oración:

Padre Eterno lleno de Bondad y Misericordia, enséñanos a amar al otro con sus cualidades y defectos, haznos comprender que cada uno de nosotros estamos hechos a imagen y semejanza tuya. Enséñanos a amarnos y respetarnos aun en medio de las contradicciones. Amen.
Sandra Bernal

Autora. Sandra Bernal.

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