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¿Persona íntegra?

Concepto de Integridad

 

Persona íntegra. El término integridad deriva del adjetivo etimológico latino “integer”, que significa “intacto, entero, no tocado o no alcanzado por un mal”.

Éste se compone del prefijo “in-“, que significa “no”, y la raíz del verbo “tangere”, que significa “tocar o alcanzar”.

Así, la integridad es la pureza original y sin contacto o contaminación con un mal o un daño, ya sea físico o moral.

También refiere al estado de “lo que está completo o tiene todas sus partes”. Es la totalidad, o bien, la plenitud.

Lo íntegro es algo que tiene todas sus partes ordenadas y “puras” (es decir, completas), o también, lo que conserva todo de sí unido.

Abordando el concepto desde un enfoque antropológico-filosófico personalista1,.

Hablar de una persona íntegra en el ámbito ético (de las acciones) es considerada aquella que actúa con autenticidad en sus cinco dimensiones antropológicas por motivos de virtud.

En otras palabras, ser íntegro:

Implica aplicar un esfuerzo consciente y estratégico

Por lograr la plenitud de sí mismo en cada uno de los aspectos de su ser ordenándose al sentido existencial que está llamado a realizar (Domínguez, 2011).

Se trata de una persona que, cada vez que actúa, se aprovecha de su conducta para hacerse más diestro en algún aspecto de su ser con motivo de actuar perfectamente tomando como parámetro su télos existencial (el amor).

De ahí que reconocemos a una persona íntegra cuando es honesta aún ante las circunstancias turbias en las que es fácil cometer faltas y omisiones.

Aquella que es determinada y perseverante para “ser fiel en lo pequeño” (Lucas 16, 9-15).

consultor familiar

Cabe mencionar que existe una proposición inferencial4 de la psicología que objeta con el concepto de “integridad” cuando éste se sostiene fundamentalmente en el perfeccionismo.

Se suele hacer una relación causal de “la aplicación de altos estándares más allá del alcance o la razón.

El esfuerzo compulsivo e incesante hacia metas imposibles y la evaluación del propio valor exclusivamente en términos de productividad y logro.

Con el Trastorno de la Personalidad Obsesivo-Compulsiva según el DSM-IV-TR (Flett & Hewitt, 2012).

De ahí que los profesionales de la salud anteponen la compasión del sujeto hacia sus debilidades y flaquezas, valorando a las mismas como atributos inherentes a su ser y, por lo tanto, dignos de validación absoluta.

Pues se advierte que, adoptar meticulosamente rasgos de la personalidad contrarios a los atributos “defectuosos” para cumplir con una identidad idealizada.

Genera una represión sobre el ego; lo que promueve otros trastornos como el de la conducta alimentaria, la ansiedad, la depresión y de la ideación suicida (Halmi, 2013).

Sin embargo, existe una diferencia estructural de los mecanismos psicológicos que componen la personalidad perfeccionista contrapuesta a la acción virtuosa.

Mientras que la primera se da como un rasgo neurótico de la personalidad originado en factores psicosociales y psicoafectivos (J. García, 2016).

La virtud supone una acción movida por la voluntad en la que la persona trasciende con sus afectos para lograr un bien.

Por lo tanto, la práctica de la virtud no puede tratarse de una coerción sobre el yo psíquico sino de una soberanía del propio desarrollo madurativo (Wojtyla, 1969).

Actuar en el camino de la virtud puede expresarse vernacularmente como ‘ser la mejor versión de sí mismo’ en el ámbito ético.

Ser la mejor versión de sí mismo en cada una de las dimensiones personales no es una rígida obsesión por alcanzar un parámetro idealista.

Es responder a la tendencia de ‘ser en plenitud’ que Jesucristo señala con su invitación: “sean perfectos como mi Padre es perfecto” (Mt 5, 48).

Entendiendo a ésta como “el proceso de completarse o hacerse pleno”, el cual es la vocación por esencia (Wojtyla, 1969).

Ahora bien, precisamente cada uno es perfecto en su realidad concreta cuando de existir se trata.

Pues importa poco qué cualidades y defectos tengamos al momento de estar en el mundo porque el ser humano ya subsiste por sí.

La interpretación de este mandato al perfeccionamiento señala que el fundamento de la plenitud es ejercer soberanía sobre nuestra realidad personal (Wojtyla, 1969), conocida como “autorrealización” según Maslow, Bühler y Perls.

De modo que el énfasis está en los actos y no en las características del sujeto que actúa.

Así pues, trabajar por la propia plenitud ya es el llamado a ser, o sea, yo de la mejor manera posible lo más completo posible tal cual como quien soy.

De ahí que la integridad es una implicante necesaria y, por ende, un requisito para el ejercicio de todo ministerio, servicio y profesión.

Porque ejercer una función institucionalizada de interacción social cuyo propósito sea proveer de bienes a segundos y terceros, exige de un sujeto capaz de atender sus propias necesidades y de ser junto-con-el-otro; en resumen: integrado.

Por consiguiente, conviene poner en práctica una autoevaluación reflexiva sobre una serie de conductas concretas con las cuales ejercemos el autocuidado.

O el mayor bien sobre nuestra persona, por medio de una examinación personal sobre las áreas generales de nuestro ser que, iluminados por el personalismo, aplicaremos con un inventario basado en los criterios diagnósticos de la psicología, la medicina y la neurobiología.

Para obtener una visualización sobre el grado de integridad que vive, diríjase al inventario “Test del Estado de Bienestar Antropológico” (por sus siglas: EBA).

Que compone de 209 reactivos que describen detalladamente las dimensiones del ser humano en términos de: consciencia, estructura yoica (personalidad) y neurocepción.

Lic. Carlos A. Vasquez, LCF

Semana de Estudio 2022
Testigos de Comunión. Conmisión Diocesana para la Protección de Menores y Personas Vulnerables (CODEPRO), Hermosillo Sonora, México.

Carlos Vasquez

Soy Carlos Vasquez, experto en temas de familia, psicotrauma y prevención de abuso sexual.

1 El personalismo es una corriente filosófica sobre el ser humano para la cual “la persona es un sujeto social y comunitario, y su primací­a ontológica está contrapesada por su deber de solidaridad”. Reconoce que “existen dos modos de ser persona: hombre y mujer” y también que “la persona es una realidad dual y el carácter sexuado afecta al nivel corporal, afectivo y espiritual”. (Asociación Española de Personalismo, 2022)

2 En la Psicología: “Acto psíquico por el que un sujeto se percibe a sí mismo en el mundo” (cfr. DRAE, 2022); o en su primera acepción: “Capacidad del ser humano de reconocer la realidad circundante y de relacionarse con ella” (cfr. DRAE).

3 En la Teleología, rama de la metafísica que se refiere al estudio de los fines o propósitos de algún objeto o algún ser (vista como doctrina filosófica de las causas finales), el télos hace referencia filosófica sobre el fin, o la meta, o el propósito intrínseco del ente. (Sánchez-Saura, 2022)

4 Según Newman: “Cuando inferimos, consideramos una proposición en relación con otras proposiciones; cuando asentimos, consideramos una proposición en sí misma y en su sentido intrínseco”.

5 Esto, si se entiende, según Antonio Guerrero, “la autorrealización como un proceso que se actualiza en el encuentro entre personas y no como un punto o estado final en la adultez” (2002). Menciona que Maslow nos lleva a pensar en personas ya plenas o maduras en un estado homeostático. Y entonces contrapone esta concepción con la de Rogers, quien “enfatiza la idea de proceso (de convertirse en persona integral), que puede con el tiempo acabar [logrando] la autorrealización” (Guerrero, 2002).

6 Revisar el documento de ​​Principios y Estándares para el Clero y Religiosos Católicos en Australia, presentado por la Conferencia Episcopal de Australia.

7 La Neurobiología es “el estudio de las células del sistema nervioso y la organización de éstas en vías, circuitos, redes, microsistemas, áreas, órganos y sistemas neuronales, que procesan información y forman la base esencial del comportamiento. Todo hecho conductual, cognitivo o emocional es, en primer lugar, directamente dependiente de la anatomía, fisiología y ciclo biológico de las células del sistema nervioso” (Mathews G., 2001). “El sistema nervioso inicia su desarrollo durante la embriogénesis siguiendo una guía genética, pero en constante interacción con el ambiente, y continúa reformándose hasta los últimos años de vida. A este proceso se lo denomina neurodesarrollo” (Rendón, 2016).

8 La Neurobiología es “el estudio de las células del sistema nervioso y la organización de éstas en vías, circuitos, redes, microsistemas, áreas, órganos y sistemas neuronales, que procesan información y forman la base esencial del comportamiento. Todo hecho conductual, cognitivo o emocional es, en primer lugar, directamente dependiente de la anatomía, fisiología y ciclo biológico de las células del sistema nervioso” (Mathews G., 2001). “El sistema nervioso inicia su desarrollo durante la embriogénesis siguiendo una guía genética, pero en constante interacción con el ambiente, y continúa reformándose hasta los últimos años de vida. A este proceso se lo denomina neurodesarrollo” (Rendón, 2016).

Referencias:

Asociación Española de Personalismo (2022). Filosofía Personalista: ¿Qué es el personalismo?. Obtenido de https://www.personalismo.org/

Burgos, J.M. (2011). El hombre, espíritu encarnado. Palabra, Barcelona

Burgos, J.M. (2015). El personalismo ontológico moderno II: Claves antropológicas. Universidad CEU-San Pablo, No 2, pp.7-32

D’Amato, L.C., di Porzio, U. (2011). La neurobiologia. In: Introduzione alla neurobiologia. Springer, Milano. https://doi.org/10.1007/978-88-470-1944-7_1

Domínguez, Xosé (2011). Psicología de la Persona. Palabra, p.247

Flett, G.L.; Panico, T.; Hewitt, P.L. (2011b). Perfectionism, type A behavior, and self-efficacy in depression and health symptoms among adolescents. Current Psychology, 30 (2), pp. 105-116

García-Fernández, J.M. et al (2016). Perfeccionismo durante la infancia y la adolescencia: Análisis bibliométrico y temático (2004-2014). Sociedad Universitaria de Investigación en Psicología y Salud, Elsevier España, S.L.U.

Guerrero, A.B.(2002). El concepto de «Autorrealización» como identidad personal. Una revisión crítica. Cuestiones Pedagógicas, Revista de Ciencias de la Educación, (16) pp.11-23

Halmi, K.A. (2013). Perplexities of treatment resistance in eating disorders BMC. Psychiatry, 13 (292)

Matthews, G. (2001). Neurobiology: Molecules, Cells and Systems. Wiley-Blackwell: Malden, p.563

National Committee for Professional Standards (2004). Integrity in Ministry: A Document of Principles and Standards for Catholic Clergy & Religious in Australia. Rivergum Marketing Pty Ltd, ISBN 0 949258 13 X

Newman, J.H. An Essay in aid of a Grammar of Assent. Ediciones Encuentro, 2010, p.30

Sánchez, C. (2018). La participación del ser en Karol Wojtyla. Semper Altius, México

Sánchez Saura, S. (2022). Teleología. https://www.mercaba.org/teleologia

Schlote, S. (2020). Somatic Resourcing Strategies. Guelph, ON: The Refuge.

Sgreccia, Elio (2013). Persona humana y personalismo. Cuadernos de Bioética, XXIV(1),115-123. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=87527461012

Rendón Quintero E, E., & Rodríguez-Gómez R, R. (2016). La importancia del vínculo en la infancia: entre el psicoanálisis y la neurobiología. Ciencias de La Salud, 14(2), 261–281. https://doi.org/10.12804/revsalud14.02.2016.10

Wojtyla, Karol (1969). Persona y acción (4a ed. 2011). Palabra, p.224-229

 

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